Lunes, 15 de junio de 2009

 

 

Ya han terminado unas nuevas elecciones al parlamento europeo. Muy poco se habló de Europa,  así se demostró en los debates televisivos y poco fue lo que se recogió por los medios de comunicación, más preocupados en alentar y mejorar unos resultados electorales de los partidos políticos que representan, que en la imparcialidad de una información de referente Europa.

 

“Poco o nada importa Europa”, este puede ser el titular de los periódicos que obviamente ninguno ilustrará en sus páginas centrales, ni en sus columnas laterales. Tampoco importa a los políticos, especialmente a los dos grandes partidos, emulando en su ya cotidiana y teatral representación a un matrimonio malavenido, generando una animadversión repleta de soeces adjetivaciones de poco o nulo fondo, ni intelectual ni inteligente, necesitados imperantemente uno del otro para cimentar sus discursos y levantar las airadas conciencias, tal vez dormidas por la ausencia de procesos electorales, de forofos pregoneros, vasallos de una corte a cuya nobleza idolatran sin razón que se fundamente, con la única finalidad más en impedir una victoria del contrario que en una victoria basada en méritos y razones.

 

Sus vacuas explicaciones corroboran cuánto aquí se escribe, un índice de participación tan bajo sólo invitaría a un examen profundo de reflexión interior, pero el cinismo emerge desde donde la luz se ciega y se adornan unos resultados en comparación con el resto de Europa, legitimando  unos datos, basados siempre en las comparaciones interesadas, que por sí solo se deslegitiman por carecer de amplia representatividad, más de la mitad de los españoles les hemos ignorado y recordemos, para hondar más en comportamientos hipócritas, otras votaciones sobre estatutos y lo que se dijo de ellas cuando los resultados en la urnas tampoco alcanzaron ese 50%.

           

Pero ellos, los políticos, (los ganadores) espléndidos, felices, sus sonrisas muestran cuál satisfacción produce la derrota del contrario, eso justifica en buena medida dineros e inversiones de campaña, y de paso salvar algunos muebles que esconden carcoma.  Es por ello que centrando la campaña en esa dualidad monótona y poco instructiva, se han esmerado, y de qué manera, en movilizar a su corte dispuesta a dar el todo por el todo por el partido del  que se autoproclaman como salvapatrias de la  práctica política y ya puestos de la Nación.

 

Para terminar, un 54% les dice desde la indiferencia e incluso desde el silencio meditado, - ahórrense (que son tiempos de guardar) sus absurdos mítines o festivales para dar alimento y sustento a una parroquia de incondicionales ávidos del maná que les da una razón para la supervivencia-. Yo les diría: váyanse allí donde las sobras se ausentan del plato, porque les han vuelto a ganar la indiferencia.

 

 

 


Tags: elecciones europeas, opinión

Publicado por amdyaz @ 19:26
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Publicado por Nebtawi
Martes, 16 de junio de 2009 | 0:29
la verdad es que las elecciones europeas cada vez nos importan menos por que cada vez el ciudadano le importa menos al pol?tico de turno. sinceramente creo que la uni?n europea, que no se define cual es su status politico, deberia mojarse ya, por que la uni?n econ?mica est? m?s que fraguada, ahora falta la pol?tica, y quiz? ser? ahi cuando realmente nos interese europa, ya que el 70% del poder proviene de Bruselas.
hagan algo se?ores pol?ticos!
Publicado por SenecaRomano
Martes, 16 de junio de 2009 | 13:42
Lo vergonzoso es que nuestros politicos crean que son elecciones nacionales y lo peor que se lo hagan creer a los demas.Podian explicar que se decide en Bruselas o los proyectos de union politica o el poder de la comision europea por favor se?ores politicos expliquen como funciona la UE.
Publicado por Averroes_Lobezno
Jueves, 18 de junio de 2009 | 15:17
!Europa! tan lejos, tan cerca, tan indiferente. Se nos hace extra?o votar en unas elecciones europeas cuando seguimos teninedo prejuicios contra las naciones que la forman la UE en algunos casos y en otros un sentimiento de inferioridad ante sus civilizaciones avanzadas. Amigos, no somos europeos, Espa?a, nos guste o no, es diferente.